Raquero (Archivo Javier Ortega)

Raquero (Archivo Javier Ortega)

PRESENTACIÓN DEL BLOG:

"Síguela, que es buena,

síguela, que es mala,

síguela, que tiene

pelos en la cara."




Según Esteban Polidura Gómez, esta coplilla la celebraban los raqueros de Santander a despecho de la contrariada autoridad municipal, allá por 1864, cuando aquel escritor contaba unos doce años, y Pereda daba a la imprenta sus Escenas Montañesas.



Tomo ahora prestado el primer verso para iniciar la singladura de este blog, que debe tener contenidos educativos, relacionados con la Lengua castellana y su Literatura.



Espero que sea del gusto del lector, que en él se propongan enseñanzas motivadoras, útiles y edificantes, y que se nutra de la aportación de todos los interesados en estos temas.



Muchas gracias a todos/-as por hacerle un pelín de caso.



¡Adelante, pasen sin llamar!

jueves, 22 de octubre de 2026

Huelga de la Enseñanza pública no universitaria (Madrid).

Los docentes de los colegios e institutos públicos de la Comunidad de Madrid han iniciado una huelga, el pasado 14 de octubre de 2026, por la mejora de las condiciones laborales, y, con ello, de la calidad educativa.

En el siguiente vídeo, comento la situación:


El 22 de octubre se abordó el tema de las protestas y reivindicaciones de los profesores en la Asamblea de Madrid. Dña. Isabel Díaz Ayuso se refirió a los convocantes con descalificaciones, y lo mismo hicieron, contra su persona, los miembros de los partidos opositores. A ver cuándo se abandona el odioso, cansino, e inútil, sistema de ataques personales, y se dan datos y argumentos, para empezar a razonar y a debatir sobre los hechos. 


Por lo que sé, tres sindicatos --Anpe, UGT, y CESIF-- continúan negociando con la Consejería de Educación todos los jueves. Nos gustaría saber, por la Sra. Ayuso, cuál es el estado de esas negociaciones. Gracias. 

lunes, 8 de septiembre de 2025

Profesores instalados en la mediocridad.

De eso trata justamente la película de Arthur Hiller Profesores de hoy (Teachers, 1984), realizada a través de United Artist, y producida por Aaron Russo (un tipo ultranacionalista, que defendía el no pagar impuestos, y que el Estado norteamericano nunca dependiera de la banca privada, sino de la reserva federal de oro, que debería así respaldar al papel moneda). El guion se debió a W. R. McKinney.

Aunque han pasado muchos años desde el estreno de esta comedia dramática, vale la pena que revisemos sus planteamientos.

"Teachers" (1984)

A la John Fitzgerald Kennedy, una escuela de secundaria masificada de Estados Unidos, llega una exalumna, Lisa Hammond (Jobeth Williams), convertida en abogada, que representa a un hombre que ha demandado al centro por haberle permitido graduarse sin saber leer ni escribir. Esta abogada desea tomar declaración a los docentes que le dieron clase, para que expliquen la razón de las graves deficiencias educativas de su cliente, así como el motivo de que consiguiera el título en Secundaria.

El jefe de estudios, el señor Rubell (Judd Hirsch), –respaldado desde la administración educativa-- se pone en guardia y presiona a cada profesor para que eluda contestar con sinceridad, sino solo dando evasivas. Pero topa con el escollo de su amigo Alex Jurel (Nick Nolte), quien no está dispuesto a mentir. Según Rubell, la escuela ofrece, y quien desea aprovechar, aprende. De acuerdo con Alex, los profesores no se esfuerzan lo suficiente y no se involucran en las dificultades de los chicos. Es más fácil trabajar en una dorada mediocridad, que los cursos vayan pasando, y que salga el sol por Antequera. El director del centro está ahí, pero como si no estuviese, pues prefiere mirar hacia otro lado. Está el típico docente que es objeto continuo de las burlas y las bromas de sus grupos. Otro, se tapa con un periódico y se duerme en clase. No explica, y tiene a los alumnos haciendo exámenes y ejercicios todos los días. Una mañana, le da un infarto, queda como dormido, suena el timbre y los grupos siguen pasando con parsimonia, como si tal. 

Otro docente sustituto es, en realidad, un enfermo mental de régimen abierto, que ha suplantado a quien estaba designado para ir. Da clases de Historia y se gana la atención de los chavales yendo disfrazado a cada explicación de un personaje histórico: hoy toca George Washington, mañana Abraham Lincoln (excelente, e inigualable, Richard Mulligan en el papel).

En la escuela hay robos, drogas, reyertas. Es un sitio muy complicado para dar clase y poder aprender. De difícil desempeño, se calificaría en España. Alex Jubel –para quitarse la espina del caso del demandante—intenta atraer el interés de un alumno líder y díscolo, Eddie Pilikian (Ralph Macchio, famoso por Karate Kid). Alex quiere que Eddie mejore su capacidad limitada de lectoescritura. A cambio, le permite hacer unas fotografías mostrando las lacras del instituto. Las imágenes que eran solo para proyectarlas y comentarlas en clase, acaban publicadas en un periódico local, con el consiguiente aguijonazo para la directiva de la escuela.

Por otro lado, y para colmo, Diane (Laura Dern), es una adolescente que queda embarazada del profesor de Gimnasia. Pide ayuda a Alex y a Eddie, para que la acompañen a una clínica abortiva. Alex intenta disuadirla, y le habla de la alternativa de tener a su hijo, y darlo en adopción. Pero, por temor a sus padres, la muchacha decide abortar.

Cuando se sabe en la jefatura de estudios que Alex acompañó a la alumna a hacerse un aborto, se utiliza el hecho para obligarlo a dimitir y que así no declare en la investigación en curso.

"Teachers" (1984)

Por su parte, el demandante (a espaldas de su abogada Lisa) ha llegado a un acuerdo económico con el instituto y la administración, y la denuncia se retira. Lisa comprueba, entonces, que su cliente solo quería dinero, y no tenía ningún interés por cambiar el sistema.

Es evidente que el guion del filme excluye a los progenitores de los alumnos, y que no se habla de su responsabilidad educativa como tutores legales. La escuela forma, pero la base de la Educación (saber ser, saber estar, saber comportarse) se aprende en casa. Si en el hogar la familia no es una verdadera familia, y ni padre ni madre asumen sus competencias, el muchacho o muchacha no recibe ninguna base y, entonces, acude al instituto sin unas directrices. Hoy en día sucede, cada vez más, que la desestructuración familiar conduce al caos y al abandono de los hijos, que crecen sin patrones edificantes. Esto la escuela lo puede asumir, solo hasta cierto punto.

Profesores de hoy pone sobre el tapete diversas cuestiones sobre la enseñanza y el aprendizaje:

1ª. ¿Saben enseñar realmente los profesores? ¿Saben cómo atraer la atención y el interés de sus alumnos?

2ª. ¿Se involucran los docentes, todo lo que pueden, en el proceso educativo?

3ª. ¿Se aprovechan, de veras, los recursos económicos y materiales que la Administración da?

4ª. ¿Se compromete la Administración –y la dirección de los centros—en las dificultades que plantea la Enseñanza? ¿Dejan “solos” a los docentes?

5ª. ¿Aprende el que quiere, y aprende todo lo necesario? (¿Se sale titulado con una óptima base de conocimientos y de habilidades sociales y profesionales?)

Antonio Ángel Usábel, septiembre de 2025.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

"Una tragedia silenciosa", por Luis Rojas Marcos.


Hay una tragedia silenciosa que se está desarrollando hoy por hoy en nuestros hogares, y concierne a nuestras más preciosas joyas: nuestros hijos. ¡Nuestros hijos están en un estado emocional devastador! En los últimos 15 años, los investigadores nos han regalado estadísticas cada vez más alarmantes sobre un aumento agudo y constante de enfermedad mental infantil que ahora está alcanzando proporciones epidémicas:
Las estadísticas no mienten:
• 1 de cada 5 niños tiene problemas de salud mental
• Se ha notado un aumento del 43% en el TDAH
• Se ha notado un aumento del 37% en la depresión adolescente
• Se ha notado un aumento del 200% en la tasa de suicidios en niños de 10 a 14 años

¿Qué es lo que está pasando y qué estamos haciendo mal?
Los niños de hoy están siendo sobre-estimulados y sobre-regalados de objetos materiales, pero están privados de los fundamentos de una infancia sana, tales como:
• Padres emocionalmente disponibles
• Limites claramente definidos
• Responsabilidades
• Nutrición equilibrada y un sueño adecuado
• Movimiento en general pero especialmente al aire libre
• Juego creativo, interacción social, oportunidades de juego no estructurados y espacios para el aburrimiento

En cambio, estos últimos años se los ha llenado a los niños de:
• Padres distraídos digitalmente
• Padres indulgentes y permisivos que dejan que los niños "gobiernen el mundo" y sean quienes pongan las reglas
• Un sentido de derecho, de merecerlo todo sin ganárselo o ser responsable de obtenerlo
• Sueño inadecuado y nutrición desequilibrada
• Un estilo de vida sedentario
• Estimulación sin fin, niñeras tecnológicas, gratificación instantánea y ausencia de momentos aburridos

¿Qué hacer?
Si queremos que nuestros hijos sean individuos felices y saludables, tenemos que despertar y volver a lo básico. ¡Todavía es posible! Muchas familias ven mejoras inmediatas luego de semanas de implementar las siguientes recomendaciones:

• Establezca límites y recuerde que usted es el capitán del barco. Sus hijos se sentirán más seguros al saber que usted tiene el control del timón.
• Ofrezca a los niños un estilo de vida equilibrado lleno de lo que los niños NECESITAN, no sólo de lo que QUIEREN. No tenga miedo de decir "no" a sus hijos si lo que quieren no es lo que necesitan.
• Proporcione alimentos nutritivos y limite la comida chatarra.
• Pase por lo menos una hora al día al aire libre haciendo actividades como: ciclismo, caminata, pesca, observación de aves / insectos
• Disfrute de una cena familiar diaria sin teléfonos inteligentes o tecnología que los distraiga.
• Jueguen juegos de mesa como familia o si los niños son muy chiquitos para juegos de mesa, déjese llevar por sus intereses y permita que sean ellos quienes manden en el juego
• Involucre a sus hijos en alguna tarea o quehacer del hogar de acuerdo a su edad (doblar la ropa, ordenar los juguetes, colgar la ropa, desembalar los víveres, poner la mesa, dar de comer al perro etc.)
• Implemente una rutina de sueño consistente para asegurar que su hijo duerma lo suficiente. Los horarios serán aún más importantes para los niños de edad escolar.
• Enseñar responsabilidad e independencia. No los proteja en exceso contra toda frustración o toda equivocación. Equivocarse les ayudará a desarrollar resiliencia y aprenderán a superar los desafíos de la vida,
• No cargue la mochila de sus hijos, no lleve sus mochilas, no les lleve la tarea que se olvidaron, no les pele los plátanos ni les pele las naranjas si lo pueden hacer por sí solos (4-5 años). En vez de darles el pez, enséñeles a pescar.
• Enséñeles a esperar y a retrasar la gratificación.
• Proporcione oportunidades para el "aburrimiento", ya que el aburrimiento es el momento en que la creatividad despierta. No se sienta responsable de mantener siempre a los niños entretenidos.
• No use la tecnología como una cura para el aburrimiento, ni lo ofrezca al primer segundo de inactividad.
• Evite el uso de la tecnología durante las comidas, en automóviles, restaurantes, centros comerciales. Utilice estos momentos como oportunidades para socializar entrenando así a los cerebros a saber funcionar cuando estén en modo: "aburrimiento"
• Ayúdeles a crear un "frasco del aburrimiento" con ideas de actividades para cuando están aburridos.
• Esté emocionalmente disponible para conectarse con los niños y enseñarles auto-regulación y habilidades sociales:
• Apague los teléfonos por la noche cuando los niños tengan que ir a la cama para evitar la distracción digital.
• Conviértase en un regulador o entrenador emocional de sus hijos. Enséñeles a reconocer y a gestionar sus propias frustraciones e ira.
• Enséñeles a saludar, a tomar turnos, a compartir sin quedarse sin nada, a decir gracias y por favor, a reconocer el error y disculparse (no los obligue), sea modelo de todos esos valores que inculca.
• Conéctese emocionalmente - sonría, abrace, bese, cosquillee, lea, baile, salte, juegue o gatee con ellos.

Te agradezco si lo compartes.
Artículo escrito por el Dr. Luis Rojas Marcos, Psiquiatra.

sábado, 24 de noviembre de 2018

Cuando una alumna se va.


Llevaba yo cuatro años en mi actual destino cuando tuve de alumna, en 3º ESO, a Rebeca Bartolomé Mellado. Fue en el curso 2009-2010, el año en que nos visitó la autora Blanca del Cerro para hablarnos de su novela Soy la Tierra.
Di clase a Rebeca de Lengua castellana y Literatura. La recuerdo como una chica alegre, pero responsable. Llevaba la paz y la alegría consigo, y le gustaba utilizar una fina ironía. Tengo que decir que era un regalo contar con Rebeca en el aula, porque comunicaba una chispa especial.
Sus padres y ella eran creyentes.
Ahora, el pasado martes 20 de noviembre, un conductor imprudente se la llevó por delante y segó su vida.  Tenía 23 años.
Cuando sabes que ha muerto una persona a la que has impartido clase, una parte de ti se resiente y muere también. Porque deseas el mejor futuro para tus alumnos. Lo mejor de este mundo. Que un día te enteres de que tal chico o chica ha llegado a un logro importante. O que te lo encuentres y te recuerde con agrado y satisfacción, y te pueda hablar de lo que hace, o de cuanto ha conseguido, o está por conseguir.
No hay nada que pueda paliar perder a un ser querido; y menos a quien es carne de tu carne y está en la flor de la vida. Ser creyente, pensar en la recompensa de la Felicidad Eterna, da fuerzas. Pero la pena, la amargura están ahí. 
Ha sido la voluntad de Dios, podemos pensar. Pero es una voluntad que escapa a nuestro entendimiento. No conocemos el porqué de este tipo de daño. Por qué Dios necesita llevarse, tener en su presencia, a personas muy jóvenes como Rebeca. ¿Es para incrementar su coro de ángeles o de serafines? ¿Es para que el alma de esa persona buena obre algo bueno por los que permanecemos aquí? ¿Para alguna misión relacionada con el Creador o con su Plan de Salvación?
El controvertido escritor anglicano Clive Staples Lewis (1898-1963) creía en la necesidad del dolor, aunque dicha justificación escape a nuestro entendimiento. Veía en Dios toda bondad, todo bien. De un Ser así no puede dimanar nada malo, nada tortuoso. Luego, resolución de este simple silogismo: el dolor, la pena, han de producirse, aun bajo el Poder de Dios, por algo necesario que un día nos será explicado.
Continúa considerando C. S. Lewis que cuando somos felices, parece que nos olvidamos de Dios. No lo necesitamos, inmersos en nuestro tiempo de dicha. Solo cuando llega la tristeza, la amargura, o la desgracia, nos solemos acordar de Dios, para implorarlo. “—Dios mío, ¿por qué?” Pero no obtenemos respuesta, sino el silencio. Hubo quien lo llamó desde la cruz, sintiéndose perdido por abandonado. Dios es cruel, cuando exige de nosotros tanta confianza, tanta fe. ¿Volveremos a encontrarnos, en otra dimensión, cara a cara con nuestros seres queridos? ¿Habrá una segunda oportunidad tanto para ellos como para nosotros? Una incógnita, que la fe quiere despejar afirmando positivamente. 
El gurú Paramahansa Yogananda (1893-1952) sí creía que lo malo, lo dañino, lo perjudicial, podían y debían proceder de Dios. ¿Para qué esta contradicción? Si escribes con tiza blanca sobre una pizarra blanca nadie puede ver con claridad lo escrito. Dios permite el mal para que veamos y valoremos el bien. Un concepto se entiende porque existe su opuesto, con el que se establece un contraste. Esto es muy propio de toda la filosofía oriental y también del hinduismo. Lo negativo del mundo constituye su sombra. La única superación de esa sombra es la búsqueda plena de la Luz de Dios. Sentir su cercanía, abrirse a Él y unirse a Él, es superar cuantas calamidades puedan darse en esta vida. Es una visión paternalista de Dios. Dios nos recibe aún vivos, nos abraza, sentimos paz y gozo bajo Él, en esa fusión mística con su Ser. Yogananda concebía el ser humano como una proyección del Creador: estamos hechos a su imagen y semejanza. Pero nuestro cuerpo es limitado: envejece y enferma. Solo nuestra alma, nuestra no corporeidad, puede crecer, fortalecerse, a través del Amor, de la comunión con lo divino. Cuanto más hagamos crecer nuestra alma, mediante el desapego y la meditación, más sentiremos con nosotros la presencia de la divinidad y de su vivificante Luz. Eso es lo que significa “Emmanuel”: ‘Dios con nosotros’. Y Dios en nosotros. Estamos vivos cuando sentimos a Dios; cuando lo llevamos dentro.
Apunta el sabio Yogananda: “El único propósito de la creación es obligarte a resolver su misterio y a percibir a Dios, quien se encuentra en el fondo de todo. Él desea que olvides todo lo demás y que solo le busques a Él. Una vez que hayas encontrado refugio en el Señor, no existirá conciencia de la vida y de la muerte como realidades. Entonces verás todas las dualidades como los sueños que suceden mientras duermes, que van y vienen en la eterna existencia de Dios.”
Concepción de Dios-Gong. De Dios-Campana. Despierta a mi Amor, para que seas liberado de tus limitaciones. Y, a la vez, por reciprocidad, libérame a Mí Mismo, encerrado como estoy dentro de ti, de tu alma. Solo purificando tu alma del fango, del polvo terrestre, te bañarás en mi Luz y me liberarás contigo.
Dios necesita que de vez en cuando nos subamos a sus rodillas y le tiremos de la barba. Que le hagamos caso. Y así, haciéndole caso, superaremos todo infortunio. No nos acordaremos de lo peor de esta realidad. Porque estaremos con Él y le tendremos a Él aun antes de haber muerto.
Dios es un Dios celoso. Nos da la vida, mas no gratuitamente. Quiere que se lo agradezcamos constantemente (o de vez en cuando). Que pensemos que Es, que existe. Que nos necesita tanto como nosotros a Él, para así --¡oh, mortales!-- disfrutar de Eternidad. Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso después de probar del Árbol del Conocimiento y antes de comer del Fruto de la Vida Eterna. No quiso Dios que fueran como Él, inmortales con conocimiento. 
Durante todas las vicisitudes del pueblo hebreo en el Antiguo Testamento, Dios no alcanzó nada concreto con la Humanidad. Ni el Hombre con Dios. Fue como dos océanos, cuya diferencia de salinidad les impide juntarse. Vino Jesucristo al mundo, y parece que la situación cambió a mejor. La Alianza definitiva: la Salvación del Hombre, la victoria de Cristo sobre el Mal y sobre la Muerte, y la instauración de la Divina Gracia y Misericordia por Amor de Dios a sus criaturas. 
Si queremos creer, solo en eso podemos confiar: en nuestra victoria final sobre la muerte, merced al triunfo del Hijo del Hombre sobre ella y sobre el pecado. Viviremos si creemos en Dios y si amamos con toda la fuerza de nuestro corazón, y somos misericordiosos con nuestro entorno: semejantes, seres vivos, Naturaleza. Solo de ese modo se puede entender (y admitir como válida) la expresión eufemística “Pasar a mejor vida”.
Sí, así es. Si sentimos a Dios, verdaderamente pasamos a mejor vida.
Dejemos que Dios nos sueñe. Mientras vivamos, no lo despertemos. Ya despertaremos nosotros también. 
© Antonio Ángel Usábel, noviembre de 2018.


martes, 6 de febrero de 2018

Aumentan las agresiones a profesores.

En los últimos tiempos, el colectivo de docentes estamos sufriendo un aumento de las hostilidades contra nosotros, como si por parte de los alumnos y de las propias familias fuéramos el enemigo a vencer.

Se olvida que estamos reconocidos como autoridad pública, con nuestra presunción de veracidad ante los hechos.

Es lamentable que, dejándose llevar por la corriente de la inacción y la apatía, por la carencia de valores éticos y morales fundamentales, por la pérdida o ausencia de referentes positivos, la sociedad deje su Educación a la deriva, y a la sola vigilancia / responsabilidad de los profesores, la mayoría de los cuales se ven seriamente comprometidos con su trabajo y recibiendo escasas ayudas externas.

El panorama político, desolador, corrompido, irreconciliable, con una judicatura a veces muy subalterna de sus intereses, y no del esclarecimiento de la verdad ni del correcto y absoluto cumplimiento de la Ley, propicia, en suma, que la sociedad no crea en valores constructivos. La consigna del "Todo vale (que no me va a pasar nada)" cunde por doquier. El trampeo, el falseo y la sensación de que el honrado pierde siempre, nos están llevando a una total ausencia de credibilidad en un mundo medianamente reglado y con expectativas de futuro. 
Honradez y sensatez.

Se habla tanto de cambiar la Constitución, cuando nunca se ha aplicado ni cumplido por entero. Que el poder ejecutivo y la oposición empiecen por respetarla y objetivarla, para que se viva en una España edificante.

El problema de la Educación siempre ha sido, y lo continúa siendo, de índole y de alcance social. No es posible desentenderse o mirar para otro lado. Tampoco arrojar una piedra y esconder la mano.


Los sindicatos relacionados con el sector educativo deberían clamar por la depuración de responsabilidades, a todos los niveles: social, parental, político, administrativo. Los docentes deben ser tratados con equidad, pero también la clase política y la sociedad en su conjunto han de aceptar y asumir la parte que les afecta. Hasta que no se sea consciente de ello, la deriva seguirá y los malos vientos continuarán arreciando.

Es, por otro lado, hiriente, sangrante y penoso que jóvenes formados en universidades españolas deban marchar al extranjero, como única alternativa para poder encontrar un empleo digno, medianamente estable y adecuadamente remunerado. Y que los demás jóvenes, con otra preparación igualmente meritoria, tengan que refugiarse en casa de sus padres porque no encuentran nada provechoso.

Remar en la lancha por un objetivo bueno, general y concreto. ¡Sús y adentro! Sobrevivir, sobreponerse a la tempestad, y derrotarla con la fuerza de un sol cálido y brillante.



sábado, 30 de diciembre de 2017

La vía de la conciliación.


Un jefe es un superior, alguien que comanda un grupo de trabajo y que toma decisiones que pueden afectar a sus subordinados. Al jefe, generalmente, se le teme y se le respeta. Raras veces se le reverencia, a no ser que sea capaz de demostrar un tacto, una habilidad y empatía que le lleven a conectar con el equipo humano que dirige. Las mejores empresas y los empleados más afortunados cuentan, en la dirección, con este tipo de personas: aquellas que hacen sentir su autoridad, pero sin intimidar. Que hacen que su sector opere con efectividad, pero sin olvidar los quilates de un precioso lado humano. Al fin y al cabo, se está al frente de individuos dotados de sensibilidad, necesitados en muchos momentos de estímulo y de apoyo.

Félix Conde Miranda estaba al frente –hasta su fallecimiento el 29 de diciembre de 2017—del IES Senda Galiana, un centro de estudios rural situado en Torres de la Alameda, en el Corredor del Henares. Más de ochocientos alumnos, procedentes, la mayoría, de familias humildes. Félix era el director, sí, pero, primero, antes que nada, era Félix, profesor de Educación Plástica, era Félix el compañero y el hombre. Era la personalidad cercana, que se tomaba un café con hielo tranquilamente con su equipo de educadores; que departía sobre cine clásico (que le encantaba) y moderno, sobre héroes del cómic (Tintín, Corto Maltés), sobre arte y dibujo (uno de sus últimos comentarios conmigo fue que había visto abundante y buena obra de Alphonse Mucha en Praga, a raíz de informarle yo sobre la exposición antológica de Madrid, en el Palacio de Gaviria). Un hombre abierto a todo y se puede decir que a todos, porque por encima de los juicios críticos, puntos de vista e ideologías, arraigaba muy firmemente en él un ánimo conciliador, ecléctico incluso, de saber escuchar al otro y esperar a opinar después. Félix era un gran diplomático: sabía caer bien a la gente, volviéndose cordial, amigable, receptivo. Esto no quiere decir que lo consiguiera todo, que acertara a ganarse siempre voluntades ajenas. Conseguía lo que podía, que a veces era bastante. No se mostraba corrosivo con el poder, y prefería esquivar enfrentamientos inclinando el trapo de la mayor hacia el lado del viento, aguardando en lo posible los cortos virajes que la legislación permitía en ese rumbo acordado.
Félix tuvo aciertos, y también errores (como los cometemos cualquiera de nosotros). Creía que la organización del instituto en aulas materia iba a aumentar la calidad de las enseñanzas impartidas, cuando en realidad es un factor aún por determinar, que provoca aparatosos movimientos de alumnos y profesores en cada intercambio de clase. Es el modelo americano. Pero en Estados Unidos se suele realizar con mejores infraestructuras, menor número de alumnos por aula y mesas siempre separadas.

Félix era un hombre muy humano, que intentaba ayudar ante cualquier problema personal. Esto no quita para que nunca olvidara su posición y te dijera con contundencia en qué debías mejorar. A menudo, --y esto es un defecto generalizado en todos los jefes—se le olvidaba reconocer las mejorías a título individual y prefería hacerlas extensivas a la totalidad del claustro de profesores. Le costaba alentar, o incluso reconocer el esfuerzo (si es que notaba que el tal se producía efectivamente). Luego, a medida que la administración educativa apretaba el torno, Félix se fue distanciando del entendimiento con cada miembro del equipo docente, para guardar más las formalidades.
Sin embargo, tengo que decir que lo he tratado como mi superior durante más de diez años, y que he sentido, de corazón, que era la mejor persona a quien he visto ocupar cargos directivos en un instituto de Secundaria. La más llana y accesible, y en buena manera, comprometida. Seguramente le debo más de un favor que él me hizo en silencio.
Ahora, en su ausencia, hay que mirar para adelante, y seguir ejerciendo con profesionalidad y firmeza nuestra labor de educadores, que es lo que a él más le hubiera gustado y complacido.
Desde mi convicción de creyente, ruego a Dios que le colme de la felicidad que aquí le haya quedado disfrutar, y que le haya dado un buen puesto en la morada eterna, desde donde cuide de sus dos jóvenes hijos, pueda consolar a familiares y amigos, así como continuar alentando nuestra vocación y nuestra esperanza en un mundo más justo.
Descanse en paz. Así sea.
Antonio Ángel Usábel, diciembre de 2017.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Técnicas de estudio y de aprovechamiento del tiempo. Pensar en positivo.


1. A lo largo de tu vida te vas a encontrar con obstáculos y dificultades. Nunca debes desanimarte ni perder tus objetivos ante ellos. Piensa en positivo y, aunque sufras algún percance, tienes que persistir. El fracaso, como tal, no existe; solo se dan malas experiencias, de las cuales podemos aprender, extraer conclusiones, para mejorar nuestra vida en un futuro. La resiliencia consiste en cultivar la paciencia para adaptarnos a la adversidad. Cuanto más pacientes seamos al identificar nuestros problemas, más capaces seremos de “bordearlos” y dejarlos atrás. El pasado no tiene por qué condicionar ni nuestro presente, ni nuestro futuro. No debemos “rumiar” mentalmente los percances, sino –una vez sucedidos-- dejarlos pasar: “Agua pasada, no mueve molino”. Abraham Lincoln alcanzó la presidencia de Estados Unidos a los 51 años. Antes, había sufrido en su vida al menos siete derrotas duras: perdió a su madre con nueve años; trabajó de leñador, carpintero, remero, administrador de correos y no se hizo abogado hasta los 27 años; fracasó en los negocios con 31 y 34 años; abandonó la política, desencantado, a los 40 años; regresó a ella, pero perdió dos elecciones al Senado; se le murió un hijo… Lincoln, cada vez que caía, volvía a levantarse con más fuerza.
2. Para estudiar se requiere fuerza de voluntad. Esta te conduce al esfuerzo para conseguir el objetivo de aprobar tus asignaturas (incluso con la idea de sacar buena nota). ¿Cómo se potencia la fuerza de voluntad? Primero, dedicando pequeños tiempos a actividades que no te gustan, o que preferirías no hacer. Segundo, márcate pequeños objetivos que puedas conseguir, en algo que no te gusta, y comienza a cosechar buenos resultados. Si lo crees necesario, escribe tu compromiso del día en una cartulina y ponla en un sitio bien visible de tu habitación de trabajo. P. ej., no me gusta Lengua, pero hoy voy a hacer los ejercicios mandados, y mañana me presentaré voluntario a hacer uno. No me gusta Biología, pero ahora me voy a poner a hacerme un esquema o resumen del tema que vemos.
3. Nunca te engañes a ti mismo. Recuerda que eres el DUEÑO DE TU DESTINO. Ante toda dificultad, “soy el señor de mi destino,/ soy el capitán de mi alma.”—que decía el poeta William Henley. Nunca aplaces la realización de algo que te conviene para obtener un logro. Tienes que decirte: “Me pongo a hacerlo ya.”Una vez que vayas consiguiendo pequeños o medianos éxitos, prémiate, date una recompensa.

4. Lleva una vida sana y equilibrada: descansa y duerme lo suficiente. Disfruta lo necesario. Haz deporte. Relájate practicando una respiración pausada, en una postura cómoda, inspirando y soltando aire con lentitud. Puedes tumbarte en tu cama, con las piernas flexionadas sobre una almohada o cojín, ojos entornados, boca entreabierta, músculos completamente distendidos y mente vacía; intenta “flotar” con tu cuerpo durante dos sesiones diarias de diez minutos.

5. Concéntrate en el momento presente. Vive conscientemente. Evita las distracciones: Si estás escribiendo, estás escribiendo; si estás haciendo un resumen, estás haciendo un resumen; si estás contestando a un chat, estás contestando a un chat. Cada cosa tiene su tiempo, y hay un tiempo para cada cosa. No dejes que una actividad “invada” el tiempo de otra. El proceso para alcanzar la atención plena se sintetiza en tres pasos básicos:

A) Prestar atención al objeto.

B) Notar que la mente tiende a la divagación, que comienza a distraerse en un momento dado (con recuerdos, asociación de ideas, puntos de fuga del aquí y ahora). Decirnos: --“¡Eh! ¡Me estoy distrayendo, me estoy distrayendo! ¡Y no quiero distraerme!”

C) Recobrar nuestra atención con serenidad.

Debes aislarte del resto de la casa, en una habitación cómoda, equipada para el trabajo, y sin ruidos.

6. Durante las clases, presta la máxima atención a las explicaciones del profesor. Nota lo que recalca o señala como importante. Será la pauta para tus resúmenes del tema. La atención equivale a más del 50% del trabajo de aprendizaje hecho. Facilita claves indispensables en cada asignatura.

7. Organízate el tiempo de estudio creando un hábito de trabajo: márcate un horario diario, empezando siempre a la misma hora. Comienza por una actividad de dificultad media, sigue con lo más difícil, y finaliza con lo más simple o sencillo para ti. Descansa cinco minutos tras la primera hora (relájate, mira por la ventana, date una vuelta por la casa, bebe un vaso de agua…); después de una segunda hora de trabajo, descansa entre quince y treinta minutos. Procura estudiar todos los días: si no tienes deberes, aprovecha para hacer esquemas, resúmenes, o repasar. Realiza un plan semanal. No olvides dedicar un tiempo extra a tus asignaturas pendientes de otros cursos. Preocúpate por averiguar con tiempo qué tienes que hacer exactamente para recuperarlas.

8. El proceso de estudio eficaz exige tres pasos: comprender, asimilar y retener. Hazte preguntas previas sobre lo que quieres saber de ese tema. Acompáñalas de otras sobre lo que ya puedes conocer de él. Lee el tema con un diccionario a mano. Busca en él lo que no comprendas. Extrae, tras una segunda lectura de cada párrafo, la idea central de él (que es aquella que no se puede quitar). Si no puedes retener las palabras exactas con que está formulada, intenta fijarla en tu mente con tus propias palabras. Al término de cada apartado del tema, explícate a ti mismo, en voz alta, lo captado, como si fueras tú el profesor explicándoselo a unos compañeros que no lo han entendido. Si lo consigues hacer sin dudas, significará que lo has asimilado, es decir, que has hecho tuyo el contenido del epígrafe. Puedes estudiar también en voz alta; verbaliza tu estudio, escuchándote mientras lees varias veces cada párrafo. Procura relacionar siempre lo estudiado con lo que ya sabías de la asignatura, con partes con las que guarda una relación. Solo lo que se retiene bien, porque se ha comprendido bien, se recuerda. Asignaturas como Matemáticas, Idiomas y Lengua (Gramática) requieren subir el muro “ladrillo a ladrillo”, o sea, construir sobre una base de conocimientos elementales.

9. Sírvete (si el libro te pertenece) del subrayado en colores, otorgando un grado de importancia a cada color (muy importante / importante/ menos importante). Hazte esquemas o resúmenes, que son fundamentales para repasar la asignatura en los días previos a un examen. Igualmente, te puedes grabar a ti mismo en MP3 recitando el resumen de cada apartado, y escucharte varias veces, en vez de leer (eso sí: no se te ocurra utilizar tus grabaciones durante el examen, ni ningún otro medio electrónico para copiar.) Cuando hagas resúmenes, desarrolla una idea en cada párrafo; escribe oraciones cortas y bien puntuadas. Usa tus propias palabras. Busca la claridad expositiva. El resumen no debe ocupar más del 25% de lo estudiado. Elimina todo lo secundario que no sea relevante para las ideas fundamentales (o aquellas secundarias, relacionadas con ellas). El esquema desarrolla menos, pero en él se visualiza más rápido el contenido.
10. No olvides ensayar con tiempo la parte práctica de cada asignatura: los ejercicios requeridos. Haz ejercicios suficientes, hasta comprobar que los entiendes y dominas. En Internet se pueden encontrar páginas confiables donde encontrar ejercicios para practicar. P. ej., http://www.elprofesorencasa.com/ (solo una parte es gratuita); https://soymatematicas.com/paginas-de-matematicas/ ; http://www.elvelerodigital.com (sobre todo, para Lengua castellana y Literatura). Asimismo, materiales teórico-prácticos de ampliación en https://cvc.cervantes.es/ (Lengua castellana y Literatura); https://procomun.educalab.es (todo tipo de materias).

11. Los días anteriores a un examen son solo para repasar y consolidar lo ya aprendido. Has tenido que asimilar y retener lo que se te va a preguntar. No se puede comenzar el estudio de los temas la víspera de la prueba. No se puede dominar la parte práctica si no se llevan hechos ejercicios suficientes (y verificados).

12. Puedes estudiar en cooperación con otros compañeros, mediante el intercambio de información (resúmenes y esquemas, búsqueda e intercambio de datos, realización y puesta en común de la parte práctica de cada materia). Tú puedes explicarles a ellos lo que se te da mejor, y ellos a ti lo que peor comprendes. Pero no olvides que la fuente de información primaria es el profesor de la asignatura. No te quedes con dudas. Pregunta siempre al profesor.

13. Durante el examen: echa un vistazo rápido a todas las preguntas. Organízate: valora su puntuación y las que te sabes mejor. Comienza por las que tengas completa o mayor seguridad. Sé preciso y completo en tu contestación. Escribe oraciones cortas, bien puntuadas, y con una idea fundamental en cada párrafo. Sírvete con generosidad del punto y aparte. Observa limpieza, buena caligrafía y ortografía, y respeta los márgenes necesarios. Si se te permite, utiliza el reverso de la hoja de examen como borrador (para hacerte un mínimo guion, o un ejercicio dudoso). En las pruebas tipo test o de respuesta múltiple, contesta primero a las que te sepas con plena seguridad de acierto. Deja para luego las dudosas. Si se resta puntuación, no te arriesgues a contestar. La respuesta correcta suele ser, frecuentemente, la más lógica o la más elaborada por el profesor. Busca en tu mente similitudes con conocimientos relacionables. P.ej., si te preguntan si la palabra “loable” lleva un sufijo, y si este es –able, puedes responder que sí, recordando que la misma terminación (que convierte a la palabra en un adjetivo) se da en muchos otros vocablos del castellano (imaginable, adorable, recortable). Utiliza tu memoria y tu lógica para estas relaciones.

14. Intenta poner remedio a los problemas y un rumbo a tu vida lo antes posible. Que tu vida tenga un porqué. Que, superando cada desánimo, tu vida siempre tenga un sentido para ti (como, seguro, la tiene para los demás, para quienes te rodean, y son tus familiares y amigos). Da tú mismo un sentido a sus vidas.

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[Con información de los libros: Bernabé Tierno, Las mejores técnicas de estudio, Ed. Planeta / Temas de Hoy, Col. Booket, nº 4011; Miguel Salas Parrilla, Técnicas de estudio para Secundaria y Universidad, Alianza Editorial, 2014 (5ª ed. revisada), Col. Libro de Bolsillo, CS48]
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